En este viaje hemos visitado más de una Catedral y a cada cual, más impresionante. Os haré un repaso de lo que he visto y de lo que más me ha llamado la atención.
La Catedral de Canterbury: con mil años de historia a sus espaldas y varias reconstrucciones, añadidos y remiendos, es un lugar fascinante. Está lleno de recovecos, pasadizos y escaleras. La pena es que la nave central no la pudimos ver porque estaban con las graduaciones de Kent, pero estoy segura de que era espectacular. Por supuesto, merece la pena ir a visitarla y sentir la magia del lugar…
La Capilla del Kings College en Cambridge: la ciudad de Cambridge en sí quita el hipo, pero hablando de recintos religiosos, la Capilla del Kings College es alucinante. Es luminosa, es etérea, gracias a las enormes vidrieras que componen toda la nave. Cuando entras, no sabes a dónde mirar, porque sólo ves luz y color… una joyita encargo de Enrique VI.






