21 ago. 2010

El Valle de las Batuecas, en la Alberca

Cuando todavía están frescos los colores, los olores y los paisajes del Valle de las Batuecas, voy a escribir este post. Las Batuecas para el que no tenga muy claro dónde ubicarlo queda al norte de las Hurdes cacereñas y al sur de las tierras salmantinas. Situado en plena Sierra de Francia, se halla el espacio natural de Las Batuecas. Estos últimos años, acabo de una manera u otra, volviendo a estas tierras duras y resistentes que todavía guardan con celo sus tesoros naturales.

En esta ocasión, nos alojamos en la Abadía de los Templarios (ya os hablaré de ella más adelante) y ayer, decidimos adentrarnos en las entrañas del Valle de la Batuecas, guiados casi exclusivamente por el discurrir del río Batuecas, valga la redundancia. En busca de las pinturas neolíticas que esconden los múltiples abrigos, comenzamos el camino y descubrimos mucho más que arte rupestre. Mariposas de mil colores y tamaños, libélulas eléctricas, tejos, encinas, cipreses y pinos mediterráneos, eso es lo que nos acompañó todo el recorrido.

A la sombra de los frondosos árboles discurría nuestro camino, y cada dos por tres, hacíamos una paradita en una poza de aguas cristalinas. Baño refrescante donde los haya, pero mejor que cualquier spa urbano que se precie. Cascadas, toboganes y pozas, se sucedían tranquilamentes, ofreciendo su bendición a los paseantes.

Recorrido limpio, todavía sin restos aparentes de latas de cerveza o cigarros amontonados. Un respecto maravilloso a un entorno idílico. Por cuánto tiempo me pregunto yo? Espero que mucho. Mientras el camino sea duro y no haya un bar por allí, perdurará su belleza.

Y por hoy, sólo os cuento esto, mi maravilloso encuentro con un valle encantado...

PD. Se me olvidó deciros dónde empieza este recorrido. Mi consejo es que os paséis por la Casa del Parque que está a la salida de la Alberca dirección Batuecas (un edificio de reciente construcción). Allí os darán toda la información y planos que necesitéis para no perderos nada de la Sierra de Francia. Os dejo las directrices exactas de cómo llegar hasta allí, confiando en que no dejaréis rastro de vuestro paso por el río, todavía tan inmaculado de basura humana. Según estáis bajando el puerto del Portillo (después de todas las curvas!), encontraréis a mano derecha una señal de parques nacionales bastante grande, que pone "reserva de caza". Indica un camino sin asfaltar que va a dar a unos 200 mts a la entrada del Monasterio de las Batuecas. Os metéis por allí, y dejáis el coche allí mismo. La verdad es que hay poco parking, y se pasean por allí los guardas del parque, que nunca viene mal. Allí empieza el sendero que acompaña al río.

3 comentarios:

  1. Precioso lugar. Recuerdo que hay un dicho que si subes a la cima de algún punto en la sierra de Francia, estás obligado a repetir alguna vez en tu vida. Yo lo estoy deseando. De ahí hay un trayecto precioso hasta Cáceres. Nosotros tuvimos un viaje inolvidable.

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  2. Hola Jose! me acabas de dar una idea.. recién levantada de la bendita siesta vacacional, vamos a subir por segunda vez a la Peña de Francia. La primera vez estábamos bajo cero.. así que espero que sin el tembleque glacial, las imágenes se vean más nítidas.. ya te contaré. Un abrazo!

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  3. Hola Monica, llevas toda la razon, personalmente, me siento embrujada por el valle de las Batuecas. He ido varias veces,y con suerte, espero poder volver,sentarme en las piedras frente al monasterio con ese agua cristalina , es perder la nocion del tiempo.
    Todos los pueblos de esa zona, tienen un encanto especial.Un abrazo Mar

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