20 abr. 2009

¿Y por qué no?

Ni soy experta, ni mis conocimientos son extensos. Ni poseo la verdad absoluta, ni lo pretendo. Esto me proporciona el derecho universal de equivocarme, errar y confundir la realidad. Es por eso que decido compatir mi parcialidad con vosotros. Porque cada viajero ve con ojos diferentes la misma catedral, el mismo lago o la más alta montaña. Lo que a mí me parece extremadamente apasionante a otra persona le parecerá lo más hortera del universo. Lo que para mí es un manjar delicioso, a otros les repugnará sobremanera. Los detalles más nimios, serán inapreciables para el resto. Entonces, ¿por qué no echar un puñadito de sal al puchero? Espero que os divirtáis con mis sabrosos viajes, y disfrutéis de una buena digestión. Bienvenidos al maravilloso intento de romper con la rutina y descubrir un poco más de nuestro entorno.

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  2. Felicidades por el blog, ya he apuntado Cáceres como lugar a visitar en mis futuros viajes...

    Besos,

    Larraitz

    ResponderEliminar