Porque me gusta viajar. Porque quiero descubrir rincones olvidados. Porque amo la gastronomía y comer bien. Porque disfruto en los hoteles con encanto, las casas rurales y el turismo rural en general... por eso estoy aquí. Mi otro yo, en www.irudigital.com
3 ago 2012
31 jul 2012
El transporte en Venecia
Podría escribir un artículo sobre qué visitar en Venecia,
pero creo que sobre este punto se han escrito chorros de tinta, y lo que
realmente necesita un turista es orientarse en ese submundo de transportes por
mar y por tierra. Porque claro, al pobre turista le dejan a la entrada de
Venecia y no sabe ni por dónde le da el aire. ¿Coger un vaporetto?? Y ¿Qué es un vaporetto
señor?, porque en mi pueblo no hay de eso... Y aquí hay tantos barquitos,
barcazas y artilugios que flotan, que
sinceramente, te apabullan!
Con lo cual llegados a este punto, os ofrezco mis aclaraciones sobre el transporte en
Venecia después de haberlo sufrido en carnes:
El mejor hotel de Verona: Residenza Le Batesine!
Tengo que reconocer que elegir el hotel con encanto “ResidenzaLe Batesine” para visitar Verona fue absolutamente un acierto. Sus dueños
Donatella y Renato cuidan hasta el último detalle para que estés cómodo y no te
falte de nada. En este pequeño hotel de Verona sólo encontrarás 4 habitaciones
y un par de apartamentos, con lo cual, la tranquilidad está servida. Nosotros teníamos
contratada una habitación triple, que era preciosa, amplia, luminosa,
ni un ruido, rodeada del verdor del jardín. Internet funcionaba estupendamente
y la cama era muy cómoda.
Los desayunos, decididamente espectaculares, sentados en el
jardín oyendo a los pajarillos. Todos los detalles muy cuidados, la cubertería,
la vajilla, la presentación de las viandas… Donatella cada día hace un par de
tartas o bizcochos para degustar en un café delicioso. He de confesar Amaia (si
estás por aquí) que probamos una tarta de pera y otra con piñones, que compiten
con tus manos artesanas! Y Renato te da los buenos días con una sonrisa franca
y abierta, son una pareja majísima, la verdad.
Lo mejor de todo, es que este hotel está escasos 10 minutos
en coche de Verona, la ciudad de Romeo y Julieta y después de pasar la mañana
visitando la ciudad, volvíamos a nuestro refugio donde nos esperaba la piscina
y las tumbonas para combatir los 40º de la ciudad. Los dos días que estuvimos
allí tuvimos la piscina sola para
nosotros… bueno, ambos días coincidimos con un señor (inglés dedujimos) que el
segundo día tenía ampollas en la espalda por el sol, qué loco! Pero como el
buen hombre, ni hablaba ni decía nada, nos adueñamos del recinto hasta
aburrirnos!
30 jul 2012
Una noche en la ópera: el Arena de Verona
Los que me conocen ya saben que a mí la ópera ni fu ni fa,
pero sinceramente ¿cuántas veces tenemos oportunidad de presenciar un
espectáculo en un anfiteatro romano?? Pues muy pocos, especialmente porque
sobran dedos de una mano los que quedan en el mundo dedicados a estos
menesteres.
Groucho Marx se lo hubiera pasado en grande con el gentío
que se reunió en el Arena de Verona. Y la verdad, que yo también. Ante todo
decir que la Ópera (Aída) estuvo genial, mucho mejor de lo que me esperaba,
pero lo mejor de todo la gente….
Nosotros sacamos las entradas por la mañana, y sólo quedaban
los peores sitios (aunque a mí me pareció que estaba genial, a pocos metros del
escenario, en el graderío puerta 23). Digamos que la historia da la vuelta a la
tortilla, y donde antes morían los esclavos, ahora paseaban las barbies de
tacones de agujas acompañados de sus “caballeros” encorbatados. La plebe, sigue
estando en el mismo sitio: en el gallinero. Pero he de reconocer que sentarme
directamente en las mismas piedras que lo hicieron hace 2000 años los culos
romanos, tiene su encanto..
28 jul 2012
Recomendaciones para visitar Florencia
Nuestra visita a Florencia ha sido un pelín agridulce, porque hemos tenido algunos contratiempos la
verdad. Primero nuestro hotel se inundó y tuvimos que irnos a otro, nos
llevaron al Basilea (un horror) y luego pasamos al California, que no está mal,
pero no era lo que yo quería. Después perdí una tarjeta de crédito, sin mayores
consecuencias y finalmente, tuve un pequeño rifi-rafe con los porteros de la
Academia de Miguel Angel, unos auténticos estúpidos. Por lo demás, Florencia es
la ciudad perfecta para dejarte el sueldo! Montones de tiendas, sobre todo con
artículos de cuero (bolsos, chaquetas, etc..) y unos restaurantes estupendos.
26 jul 2012
Vivir Florencia con los 5 sentidos
Ayer pude vivir Florencia delante del Campanile dei Duomo con los 5 sentidos:
- El sentido común me decía que ni se me ocurriera escalar 414 escaleras para llegar a lo alto del cielo!
- Perdí el olfato después del primer repecho en la que ya no podía respirar por la nariz porque no me llegaba el aire
- El gusto se me atrofió con la boca seca del esfuerzo por las bocanadas de aire que intentaban llegar a los pulmones
- La vista se me nubló cuando quise desde la segunda etapa mirar por el ventanuco hacia los inteligentes turistas que seguían a 0 metros del suelo.
- Finalmente, en el tercer repecho el sonido de una ambulancia que se colaba por mi oído me dijo que hasta allí había llegado, que era un aviso divino para que dejara de hacer el bobo y me sentara plácidamente a darle tregua a mi cuerpo quejumbroso.
Así viví yo Florencia con los 5 sentidos!
25 jul 2012
¿Por qué la torre de Pisa está inclinada?
Seguro que habéis leído por ahí que la Torre de Pisa está inclinada porque cedió el suelo una vez
iniciada la construcción, ¿a que sí? Pues nada más lejos de la realidad. La
Torre de Pisa está inclinada para que las hordas de turistas puedan hacerse la
foto chorra de aguantar la Torre con sus manos! No es importante si Galileo
hizo allí sus pinitos sobre la gravedad, para nada! La Torre es importante porque los visitantes nos
llevamos la ilusión óptica de que somos más fuertes que Sansón! Aún así,
mirarla de frente impresiona, es soberbia, blanca y majestuosa. Y eso que no
deja de ser el campanario dei Duomo!
El conjunto monumental es increíble, y da igual que lo hayas
visto mil veces en fotografía, cuando estás delante, y ves el baptisterio, il Duomo y la
Torre, no pueden los ojos con tanta belleza, te produce cosquillas en el
estómago. Son esos pequeños detalles que tiene la vida, que has de estar allí,
verlo, tocarlo y vivirlo.

La città de Pisa en general é picola ma molto bella. Edificios
cargados de historia, bajo el peso de los años, que suspiran a tu paso.
Ristoranti encantadores, tiendas todas a saldi
(porque es la época) y bicicletas que te llevan por delante en un abrir y
cerrar de ojos.
Llegar aquí nos costó un poco la verdad. Salimos de Niza por
la autopista de la costa, que está en las cumbres de las montañas y al
principio era emocionante conducir en lo alto, pero después de una hora quita
gafas-sol, pon gafas-sol, después de atravesar cientos, que digo cientos,
miles!!! De túneles! Se me puso un dolor de cabeza que para qué. Penumbra y sol
Mediterráneo no casan ni pizca bien.
Hoy nos hemos alojado en el Hotel Bologna, un 4 estrellas que tiene todo lo que yo necesito:
habitación cómoda, sin ruidos, internete y parking. Además tienen muy bien
surtido el minibar, y como no dan cenas, invitan a partir de las 7 de la tarde
a los clientes a degustar las delicias de la Toscana de manera gratuita (sólo
pagas la bebida), lo cual es un acierto si no te apetece darte un atracón e
irte ligerito a la cama. El hotel está a 15 minutos della Piazza dei Miracoli, donde se halla el conjunto monumental.
(Aunque en Pisa, creo que todo está a 15 minutos como máximo!)
Arrivederci! Nos vemos en Florencia!
PD: después de aprenderme todas las variedades de pasta en
italiano, es muy duro que la tía del área de servicio me pregunte si quiero ¿pasta lunga o pasta corta? Es que una
se esfuerza p’a na!
24 jul 2012
Paseando por la Costa Azul, Villefranche sûr Mer
Antes de nada aclarar por qué lo llaman la Côte
Azur: porque el agua es azul zafiro, un azul como no he visto en las
Baleares o en mi pueblo, Alicante. Un azul fuerte, limpio y brillante que
contrasta con el verde de las montañas, y desgraciadamente con el ladrillo de
los edificios. Pero un azul que compite con cielo en belleza y esplendor. Por eso
le llaman la Costa Azul, ahora lo entiendo.
Llegamos a Villefranche sûr Mer después de
atravesar la inmensa Niza, que ignorante yo, pensaba que era más “pueblito” y
ni por asomo. En mi mente yo ya había decidido que iba a encontrar tanta
tontería junta, que no me iba a gustar nada la zona: ¡Plis-plas!, son las
bofetadas que me tengo que dar porque no espabilo.
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