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25 ago 2010

Receta del hornazo de Salamanca y dónde comerlo en la Alberca

Antes de entrar de lleno en la receta del hornazo de Salamanca, comentaros dónde lo comí bueno, buenísimo, fue en el pueblo de la Alberca. Yo para seros sincera, hasta hace 4 días, no tenía ni idea de qué era el hornazo, y mira tú por donde, fui a parar a la pastelería de Mª Luz en la c/Tablao de la Alberca (la calle de los "souvenirs", que llamo yo), y me topé de frente con él.

Entramos en la tienda buscando algo parecido a una empanada para llevar como bocata, a nuestra excursión del día. Y de pronto nos encontramos con un mazacote tremendo de harina de maiz llena de colesterol hasta arriba (jamón, panceta, chorizo y yo que sé que más de embutido). Lo compré con mis reservas, pensando en mi dieta médica (por supuesto!), pero como siempre, tentada por  probar algo nuevo. Pensé que estaría bastante seco y  me equivoqué de medio en medio. El pan de harina de maiz me recordaba a nuestro talo con chorizo (también muy dietético para el colesterol), y estaba que se deshacía en la boca.

21 ago 2010

El Valle de las Batuecas, en la Alberca

Cuando todavía están frescos los colores, los olores y los paisajes del Valle de las Batuecas, voy a escribir este post. Las Batuecas para el que no tenga muy claro dónde ubicarlo queda al norte de las Hurdes cacereñas y al sur de las tierras salmantinas. Situado en plena Sierra de Francia, se halla el espacio natural de Las Batuecas. Estos últimos años, acabo de una manera u otra, volviendo a estas tierras duras y resistentes que todavía guardan con celo sus tesoros naturales.

En esta ocasión, nos alojamos en la Abadía de los Templarios (ya os hablaré de ella más adelante) y ayer, decidimos adentrarnos en las entrañas del Valle de la Batuecas, guiados casi exclusivamente por el discurrir del río Batuecas, valga la redundancia. En busca de las pinturas neolíticas que esconden los múltiples abrigos, comenzamos el camino y descubrimos mucho más que arte rupestre. Mariposas de mil colores y tamaños, libélulas eléctricas, tejos, encinas, cipreses y pinos mediterráneos, eso es lo que nos acompañó todo el recorrido.

2 ago 2010

Las playas de Nerja en Málaga y el Hotel Marinas de Nerja Beach & Spa

Como dudo mucho que yo vuelva a Málaga de vacaciones (no por nada, sencillamente es para gustos), mejor os cuento ahora mi paso por las playas de Nerja y el Hotel Marinas de Nerja Beach & Spa.

Para empezar deciros que no es un destino que me ilusionara, porque siendo yo del Mediterráneo, pienso, que las arenas oscuras de las playas de Málaga no pueden competir con las de otras zonas. Tampoco me emociona excesivamente el "olé olé" y los toros, con lo cual, toda la parafernalia que suelen montar para los guiris, me da un poco de pereza. Aún así, este año nos animamos y bajamos hasta allí.