22 mar. 2010

En Castro (Cantabria), el Spa Agua Viva y la impertinencia de su propietaria

Ayer decidí ir junto con dos niños (uno de 13 y otro de 12 años) a pasar un rato en el Spa Agua Viva que está en la localidad de Castro Urdiales en Cantabria.

Para poneros en antecedentes os diré, que ya habíamos visitado el Spa Agua Viva en enero. Fue entonces cuando pregunté si podíamos entrar con dos niños de esas edades, la propietaria del Spa nos dijo que no había problema siempre y cuando firmara un certificado de responsabilidad. Lo hice y utilizamos las instalaciones sin problema.

Aprovechando que volvíamos este fin de semana a Castro, a Cantabria, como tantas otras veces, decidimos volver al spa con los niños y reservé horario en el Spa de Agua Viva por teléfono. Mi sorpresa fue que una vez allí, cuando nos acompañaba a los vestuarios, le pregunté sin malicia alguna, si ya habían arreglado los chorros que no funcionaban la otra vez (de 6 chorros, sólo funcionaban 3). Bueno, pues fue como si le hubiéramos puesto un petardo en el culo, me respondió que  "ni los había arreglado, ni los iba a arreglar nunca”, y que “estaba a tiempo de marcharme porque todavía no había pagado, es más, que le hacía un favor si me marchaba con los niños”.
Yo sinceramente me quedé ojiplática, no podía creer que por un simple comentario, me estuviera invitando a marcharme con tanta vehemencia! La propietaria del Spa Agua Viva de Castro tenía una forma muy particular de atender a sus clientes, la verdad. Y por si no me había quedado claro, me dijo que “no entendía por qué le daba tanta importancia a si los chorros funcionaban o no!! Que era la única persona que le había hecho semejante pregunta”. Y siguió en esta línea mientras me daba la hojita a firmar… (qué hígados tengo, de verdad! Lo que llego a hacer por mis niños!!)
Bueno, muchos de vosotros a estas alturas de la conversación hubierais cogido la mochila y habrías salido por la puerta sin despediros tan siquiera, pero yo les había prometido a los niños llevarles al Spa de Agua Viva y no quería darles un disgusto. Así que le dije, que salvo que me prohibiera la entrada, íbamos a quedarnos en este Spa de Cantabria… Y no efectivamente, no nos prohibió la entrada.
Disfrutamos durante una horita de las aguas (bastante frías por cierto, heladoras las del cuello de cisne) de su piscinita 10 x 4 m, de su jacuzzi y su baño turco. Al salir de allí, pedimos la cuenta y nos despedimos para siempre. Acababa de perder un posible cliente habitual (a mí) simplemente por el mal gusto que tuvo al tratarme así.
No puedo entender que alguien haga un esfuerzo tan grande en montar un negocio, en el que se ve que ha puesto todo su empeño y que luego tenga tanta torpeza a la hora de tratar a los clientes.

Esto me hizo recordar, que la primera vez que estuvimos allí, tenía un follón bastante grande con un par de chicos que habían estado más de una hora esperando que les llamaran para dar un masaje en una sala de espera y sin que nadie les hubiera dicho nada. Recuerdo perfectamente, que aquellos dos, pagaron su cuenta y le dijeron exactamente lo mismo que yo “no vamos a volver nunca más, porque el servicio deja mucho que desear".
Al salir me pidió disculpas, pero en ningún momento se le ocurrió algún tipo de compensación para resarcir el mal rato que me había hecho pasar, no para qué! Y es una pena, porque conseguir un cliente cuesta muchísimo y perderlo, tan sólo un suspiro!
Lo siento, pero ni yo ni los míos, volveremos a pisar nunca más el Spa Agua Viva en Castro Urdiales, Cantabria. Au revoir!

5 comentarios:

  1. Yo, ya que no he pagado, no sólo me marcho, sino que también le digo a la susodicha que eso no quedará ahí, jajajajaja. "Mire, señora, sabe usted lo que es un blogggg?"

    Tú lo has dicho, el esfuerzo que supone hacer un cliente y qué poquito cuesta perderlo. Y de ahí al efecto dominó, no hay nada.

    Saludos, Idoia.

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  2. Gracias Idoia por tus "comprensión"!!! ;)

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  3. Desgraciadamente hay hoteleros que no admiten una crítica y este es otro caso. Puede que tuvieras otras opciones mejores en la zona, aunque no siempre te van a permitir el acceso de los niños.

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  4. Yo estuve ayer para un circuito de spa y un masaje y no he visto cosa igual.
    No funcionan los chorros de la minipiscina. El masajs fue el peor recibido en mi vida y se ve que es un "quiero y no puedo" con poco futuro a no ser que lo enfoquen de otra forma.
    Me dieron bastante pena, porque pudiendo hacer las cosas bien lo hacen bastante mal. Para no volver.

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  5. Tienes razón, porque después de todo el esfuerzo, hacerlo tan mal es difícil, pero qué le vamos a hacer, hay de todo en la viña del señor! :) gracias por compartir tu experiencia!!

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